lunes, 9 de enero de 2012

Cebollas rellenas de carne

El día de reyes estuve ojeando dos libros de María Luisa García en casa de los padres de Josín <3

Con las recetas me pasa un poco como con las novelas: me quedan tantísimos clásicos por leer que me da no sé qué ponerme con lo de la generación nocilla y eso. Porque fabada sí, pero para de contar porque no domino ni el arroz con leche; los platos tradicionales asturianos son grandes desconocidos para mí. La verdad es que nunca me apetece cocinar pote, o casadiellas (con lo ricas que están). Bueno, es que todo no se puede. Lo que pasa es que te despistas y acabas haciendo un master en sushi pero no te quedan muy allá los chorizos a la sidra... así que, inspirada por el legado de María Luisa, me lancé hacer unas cebollas rellenas.

Hay muchas versiones de las famosas cebollas rellenas, pero las míticas son las de El Entrego, en el Valle del Nalón (Tania mi compañera de curro sabe que es cierto). Allí normalmente las hacen guisadas y rellenas de bonito del norte. A mí, como lo de comer bonito caliente no me hace mucha ilusión, decidí hacerlas de carne, que es la alternativa más común.
Hay varias formas de hacerlas: fritas (investigando por internet encontré una receta en la que se rellenaba media cebolla cruda de carne picada cruda y se freía, sin más!), al horno (en una especie de baño maría para que no queden secas) y guisadas, aunque estas últimas también necesitan ser fritas previamente. Imagino que, por poder, puedes currarte unas al vapor, rellenas de verduras, no sé... o de pescado, pero el sabor de la cebolla no sé yo en qué quedaría.

Total, que yo también acabé haciendo mi propia versión de la receta, sin huevo duro por ejemplo, que es un básico, pero que tampoco me emociona. Así que antes de que alguien se eche las manos a la cabeza, dejo bien claro que esta no es la receta tradicional.

Ingredientes: (2 personas)

- 4 cebollas del mismo tamaño
- 300 grs de carne picada (ternera, cerdo, cordero, mixta…)
- Pimiento asado (unas tiras)
- Salsa de tomate
- 1/2 litro de agua
- 1 diente de ajo
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta negra
- Perejil

Para la salsa:

- Cebolla sobrante del vaciado
- Harina
- 1/2 vaso de vino blanco
- 1/2 vaso de agua
- Sal
- Cayena

Se quitan las capas superficiales de la cebolla, se cortan la raíz y la punta (no demasiado, que se nos desmontan) y con un sacamelones (no se llama así pero mola más) las ahuecamos dejando un grosor de entre 5 y 10 mm.

Las freímos en abundante aceite y las reservamos, colocándolas en el fondo de una olla.
El punto de fritura es un intermedio entre que empiezan a quedar transparentes y un pelín tostadas, entre freír y confitar, vaya.

En un cuenco mezclamos la carne picada con un poco de sal, pimienta negra y perejil.
En una sartén con un chorrito de aceite de oliva echamos primero el ajo bien picadillo y cuando esté cogiendo color añadimos la carne. Removemos bien para que se haga uniformemente. Añadimos dos cucharadas generosas de salsa de tomate y lo removemos hasta que haya ligado. Apartaremos del fuego e iremos rellenando las cebollas con ello.

En una sartén (mejor fregar la de antes para que no se acumule la cacharrada) con un chorrito de aceite, picamos un poco de la cebolla sobrante de las vaciadas y sofreímos con un poco de ajo (y un poco de puerro en mi caso… que lo tenía muerto de risa). Cuando esté pochadita añadimos las tiras de pimiento y le damos caña al fuego. Espolvoreamos una cucharada de harina, mezclamos y vertemos el medio vaso de vino blanco y el de agua. Mezclamos bien y (esto es opcional) pasamos por la batidora. A mí en esta ocasión me apeteció dejar la salsa fina, ya que el relleno de la cebolla tiene textura de trozos ("textura de trozos", qué poco pro). Y no mola que los trozos de dentro se confundan con los trozos de fuera.
Con la salsa triturada (o no) mezclamos el medio litro de agua y lo vertemos en la olla donde tenemos las cebollas con cuidado de no echarles el chorro encima, hay que tratarlas con cuidado. Lo ponemos a fuego lento sin menearlas apenas para que no se rompan. Tras media hora de cocción comprobamos de sal, rectificamos si hiciese falta y las dejamos guisando 2 horas más.


9 comentarios:

  1. Cuando he leído el título se me ha venido a la cabeza Shrek jijiji Mybro de esta receta paso, yo algo que se haga en 15 minutejos como mucho y sin mucha complicación...

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  2. mmmmm qué buenas tienen que estar! yo no soy tan sibarita y me da igual lo de los tropezones de dentro y fuera. Apoyo la moción: queremos recetas típicas asturianas. Quiero saber!Un besito y seguro que me animo con la versión light algún día.

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  3. Yo estas nos las probé, pero seguro que están de muerte... las cebollas rellenas son, junto con las patatas rellenas, de mis platos favoritos...

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  4. Cosa buena Lucía! Me pongo a ello!

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    1. La próxima vez van con bonito, a ver qué pasa :)

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  5. Que buena pinta tiene, con lo que me gustan a mi las cebollas.

    Un beso!

    Por cierto guapa, estoy de sorteo, por si te apetece apuntarte.

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    1. Hola Yvaine! Lo ví, pero tengo más sombras de las que utilizo y me da cosa seguir acumulando :) Gracias por pasarte :*

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